El Cañón del río Lobos acoge diversos proyectos científicos

El Patronato del Parque Natural del Cañón del río Lobos (en la provincia de Soria), se ha reunido esta semana en la Casa del Parque de Ucero para analizar la memoria anual correspondiente al pasado año 2017, presentada por el director del espacio, José Manuel Meneses, en la que además de las inversiones y mejoras medioambientales realizadas, se refleja el número de visitas registradas, el resultado del sistema de regulación de accesos y aparcamiento, el Plan de seguimiento ecológico o las investigaciones científicas que se efectúan en las cavidades del espacio.

La Casa del Parque del Cañón del río Lobos ha sido, con 46.219 visitas, el segundo centro con mayor afluencia de público de la Comunidad en 2017, solo por detrás de otro centro de Soria, la Casa del Parque de la Laguna Negra y Circos Glaciares de Urbión, con 48.807, incrementando en algo más de un uno por ciento el registro de 2016, que fue de 45.755 visitas, y también superior al dato de 2015, año en el que los visitantes fueron 42.013.

En su mayoría, el tipo de visitas es de carácter familiar o de amigos, casi 41.500, seguido de las de carácter didáctico, que superaron las 1.500. En cuanto a la procedencia de las visitas, la gran mayoría de los turistas son españoles (casi un 99 %) y, de los turistas extranjeros los más numerosos son los procedentes de Francia, Países Bajos, Reino Unido, Alemania y Bélgica.  

Cueva de la Galiana Baja: importante aumento de visitas y estudio paleoclimático

Por otro lado, las visitas guiadas a la Cueva de la Galiana Baja, son también un importante reclamo turístico, pero también científico, ya que en la Galiana Baja se está realizando un estudio paleoclimático que conlleva la monitorización de la cueva con cinco estaciones que recogen datos de humedad, temperatura, etc. Es la primera vez que se lleva a cabo un estudio de este tipo en la provincia de Soria.

Aunque disponían de permiso desde hace tiempo, desde el pasado otoño un equipo de investigación de la Universidad de Zaragoza y el Instituto Pirenaico de Ecología (CSIC) desarrolla el proyecto ‘Estudios Paleoclimatológicos y de dinámica actual en las simas y cavidades del Cañón del río Lobos’.

El trabajo de campo implica una serie de requisitos, como buen desarrollo de formaciones espeleotémicas o elevado interés espeleológico -para que su estudio revierta en la conservación y gestión del patrimonio cuando sea posible- y un acceso relativamente fácil para posibilitar el seguimiento de la monitorización y toma de muestras de agua y espeleotemas, para valorar su potencial y decidir si las cuevas pasan a formar parte del conjunto de cavidades del noreste peninsular que son objeto de investigación en la actualidad.

El personal de Soriaventura (empresa adjudicataria de las actividades turísticas y de divulgación en el cueva) colabora reuniendo una vez al mes las muestras de agua y de aire y, posteriormente, el geólogo Miguel Bartolomé ampliará en la memoria anual el trabajo realizado y los resultados del estudio. Hasta el momento, el estudio arroja una valoración positiva de la gestión de visitas en la cueva.

El proyecto Aequilibrium, también en el Cañón

El Parque Natural del Cañón del río Lobos es uno de los escenarios elegidos también para desarrollar el Proyecto Aequilibrium, promovido por la Asociación del Corzo Español (ACE) y el Grupo Tagonius, ante “la constatación de un cambio en los hábitos alimenticios del águila real, que ha pasado de basar su dieta en los conejos a nutrirse de corcinos en distintas zonas de nuestra geografía”. Son seis las provincias elegidas (Madrid, Toledo, Cuenca, Guadalajara, Soria y Segovia) con el fin de poder abordar, con la mayor cobertura posible, las principales zonas de poblaciones corceras y su solapamiento con parejas nidificantes de águila real.

La finalidad de este proyecto “es la de demostrar cómo una especie protegida y emblemática que no se encuentra en peligro de extinción y que tiene un considerable éxito reproductor, como es el águila real ibérica (Aquila chrysaetos homeyeri), se ha adaptado a una nueva realidad ecológica en amplias comarcas españolas”. Pretende, durante varios años, ser un estudio de referencia para conocer detalladamente las relaciones interespecíficas entre dos especies silvestres catalogadas de manera muy dispar: el águila real ibérica y el corzo (Capreolus capreolus).

Sus objetivos principales podrían resumirse en tres pilares básicos. Por un lado la ‘incidencia predatoria’, para estimar el impacto que pueda tener la depredación del águila real sobre las crías de corzo en diversas comarcas de España, su posible influencia en la tasa de reclutamiento anual de la especie y, como consecuencia, intentar confirmar el papel sanitario que pueden estar jugando nuestras águilas para el mantenimiento de las poblaciones de corzos en niveles ecológicamente adecuados y en la previsión de patologías y enfermedades densodependientes. Para tal estimación, se realizarán censos de las poblaciones de corzo en los territorios de águila real sometidos a estudio.

El segundo de los apartados es el ‘aporte nutricional’, es decir, conocer la posible influencia de las crías de corzo como presa relevante para la conservación de las águilas reales, determinando cuantitativamente el importante factor nutricional que puedan constituir durante el crucial periodo reproductor de los ejemplares estudiados.

Y por último, la ‘etología específica’, estudiándose muy detalladamente el comportamiento de las parejas de Aquila chrysaetos en las que se constate predación sobre corcinos, estableciéndose posibles patrones horarios, comportamientos curiosos, etc.