El riesgo de heladas de finales de primavera ha aumentado en Europa en los últimos 60 años

Un grupo internacional formado por unos 50 investigadores ha analizado los casos de heladas de finales de primavera entre 1959 y 2017 así como las estrategias de resistencia que tienen las especies leñosas del hemisferio norte. Este estudio pretende entender e interpretar la manera en que los árboles se adaptan para minimizar el daño de las heladas en sus hojas y para predecir la vulnerabilidad de los bosques ante el cambio climático.

El Centro de Ciencia y Tecnología Forestal de Cataluña (CTFC) y la Universidad de Lleida (UdL) son las únicas instituciones del Estado español que participan en el artículo, de la mano de Sergio de Miguel, profesor, investigador y miembro del Comité Directivo de la Global Forest Biodiversity Initiative (GFBI). Los datos que se centralizan y gestionan desde el GFBI Hub, dirigido por de Miguel, han sido fundamentales para llevar a cabo este estudio.

El artículo, publicado este lunes en la prestigiosa revista científica Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), está liderado por investigadores del ETH de Zurich.

Según los resultados del estudio, es en Europa y Asia oriental donde se ha dado el mayor aumento de heladas primaverales que causan daños en las hojas. Los datos revelan que el 35% y el 26% de las regiones forestales de Europa y Asia, respectivamente, están cada vez más amenazadas por los daños de las heladas, mientras que esto sólo ocurre en el 10% de América de Norte, región en que las heladas han sido tradicionalmente más comunes.

Los resultados obtenidos a partir del estudio permiten detectar las regiones forestales especialmente vulnerables a los daños causados ​​por las heladas de principios de temporada si continúan las tendencias climáticas actuales. Estos resultados pueden ayudar a orientar la adopción de decisiones en materia de ordenación del suelo, silvicultura, agricultura y política de seguros.

Las heladas de finales de primavera son el principal causante de pérdidas económicas en la agricultura

Las heladas tardías, que se dan cuando las temperaturas bajan bajo cero a finales de la primavera, se encuentran entre los fenómenos extremos más críticos en las regiones templadas y boreales. El daño que provocan los tejidos afecta en gran medida al crecimiento, a la capacidad competitiva y a los límites de distribución de las plantas.

En América del Norte y Europa, los daños causados ​​por las heladas tardías en los cultivos y los árboles causan más pérdidas económicas a la agricultura que cualquier otro peligro relacionado con el clima.

Además de las consecuencias negativas para la agricultura y la silvicultura, los daños por heladas en las plantas contribuyen al aumento de los niveles de CO2 en la atmósfera como resultado de la disminución de la fotosíntesis.

Por lo tanto, la información cuantitativa y espacialmente explícita sobre el alcance y la gravedad de estas heladas es esencial para orientar la elaboración de modelos climáticos, la agricultura, la silvicultura y la adopción de decisiones ambientales.

Más información en:

Late spring-frost risk between 1959 and 2017 decreased in North America, but increased in Europe and Asia. PNAS