El Senado pide al Gobierno un plan forestal que incluya estímulos fiscales

El Senado ha pedido esta semana al Gobierno que elabore un "plan de acción forestal" que asegure los servicios ambientales que ofrecen los montes y que incluya estímulos económicos y fiscales para hacer más atractivas las actividades que hacen compatibles la conservación y el desarrollo. Ha incidido además el Senado en que cualquier estrategia relacionada con la gestión forestal deberá estar relacionada con la recuperación de la población rural y con la creación de empleo.

El pleno de la Cámara alta ha aprobado por unanimidad una moción (disponible aquí) del PP pero consensuada por todos los grupos parlamentarios en la que se pone de relieve la importancia de disponer de una adecuada gestión forestal en España, donde los bosques y los terrenos forestales asociados ocupan 27 millones de hectáreas -el 54 por ciento de la superficie del país-.

La moción incide en la importancia de la red Natura 2000 (España es el país europeo con más superficie incluida en esa red) y en la necesidad de asegurar que cualquier explotación forestal atienda los criterios de protección de los espacios naturales.

Entre las actuaciones que se proponen destacan la restauración hidrológico forestal, la defensa contra plagas y enfermedades forestales, estímulos económicos y fiscales y potenciar la investigación para mejorar la gestión sostenible del monte.

Planea además la importancia de reforzar la investigación de nuevos productos forestales, como los biomateriales innovadores, biocombustibles a partir de residuos forestales o la obtención de “compost” a partir de residuos.

Los bosques, herramienta “fundamental” en la lucha contra el cambio climático

La moción insiste además en la importancia de los bosques como una herramienta fundamental en la lucha contra el cambio climático, la despoblación del mundo rural o el futuro de la Política Agraria Común (PAC).

El Gobierno central deberá además, de acuerdo con el texto aprobado en el Senado, revisar el Plan Forestal Español, para adecuarlo a las exigencias ambientales actuales en un escenario “de compromiso” en la lucha contra el cambio climático y de apuesta “real” por la biodiversidad, la economía y el empleo verde, la economía circular, la construcción sostenible y el consumo responsable.

Insta al Ejecutivo también la moción a poner en marcha el Consejo Forestal Nacional como órgano de participación pública, y a que en éste tengan representación, además de las administraciones públicas (Gobierno, comunidades y ayuntamientos), las organizaciones empresariales, sindicales, los propietarios, los consumidores, colegios profesionales, científicos y organizaciones no gubernamentales.

Finalmente, el Senado ha pedido al Gobierno que dé un papel “predominante” a la gestión de las masas forestales en la futura ley de cambio climático y transición energética, y que impulse un marco regulatorio adecuado que garantice la prevención de la deforestación y que evite la sobreexplotación de los recursos.

Propone además la moción que las medidas de compensación vayan dirigidas especialmente a la restauración de los espacios más degradados y que todas las actuaciones vayan dirigidas a propiciar el desarrollo del medio rural desde el punto de vista social, económico y medioambiental.