Gestionar para cazar

El futuro de la actividad cinegética para por la puesta en marcha en los cotos de planes de gestión que mejoren las condiciones de hábitats.

En los últimos años muchas especies cinegéticas vienen sufriendo una regresión importante como consecuencia de la degradación de los hábitats, implantación de nuevos sistemas de explotación agrícolas y ganaderos y la más que consabida intervención del hombre. En este sentido, está claro que la actividad cinegética pasa por dos fases clave: la mejora del propio hábitat y el control de depredadores.

La puesta en marcha de refugios se antoja fundamental toda vez que la disposición de estas zonas de forma rápida impide la adaptación de las especies a la nueva situación.

Fuente: Tribuna de Salamanca
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