La Sierra de Albarracín suma otras 2.000 ha ordenadas, y se acerca a las 24.000 con las que pretende acabar el año

Técnicos del Servicio Provincial de Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente de Teruel han culminado los trabajos de ordenación de los Montes de Utilidad Pública nº 12 y 5 de la provincia de Teruel, denominados, respectivamente, Vega de Tajo (2.107 hectáreas)  y Dehesilla de las Monjas (101,8 hectáreas), ambos en la comarca de la Comunidad de Albarracín.

El coste de la redacción de estos documentos técnicos, que permiten asegurar la gestión forestal sostenible, fue de aproximadamente de 30.000 euros y ha sido financiado con presupuesto de la Fundación con cargo al FITE 2013. Los títulos fueron entregados la semana pasada a los propietarios de estos momentos.

Para la redacción de los proyectos de ordenación, y tal y como establece la legislación, se constituyó un grupo de trabajo en el que han estado representados todos los actores implicados: propietarios de los montes, en este caso Ciudad y Comunidad de Albarracín; la Institución financiadora, que es la Fundación; la Administración gestora de los montes, en este caso tanto personal del Servicio Provincial de Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente de Teruel y de la Dirección General de Gestión Forestal; colectivos y asociaciones con intereses en el medio rural local, como han sido empresas forestales de la zona, ganaderos locales, etc.

Planificando la ordenación

La planificación de la gestión forestal se fundamenta en la realización del inventario forestal, es decir, en conocer cuántos pies (árboles) hay en un monte y de qué dimensiones son para una vez conocido este dato, calcular, en función de multitud de parámetros técnicos, cuántos se deben de cortar para asegurar la persistencia y estabilidad de la propia masa, es decir para asegurar que el monte siga siendo lo suficientemente vigoroso y resistente a enfermedades y plagas al mismo tiempo que de auto-regenerarse y organizar los trabajos que sean más convenientes.

Con la entrega de estas dos nuevas resoluciones aprobatorias la superficie forestal pública ordenada en la Sierra de Albarracín pasa a ser de más de 8.200 hectáreas, ya que con anterioridad se realizaron también los proyecto de ordenación de los montes de Frías y Calomarde.

Además, en la actualidad desde el Departamento de Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente, con fondos propios, está trabajando en la Ordenación de cuatro montes y en especial en el Grupo de Montes de El Puerto de Bronchales con más 7.800 hectáreas

En concreto, y si finalmente se dispone de los fondos necesarios, según el gerente de la Fundación de la Ciudad y Comunidad de Albarracín, Manuel Gómez, la intención de la Fundación es continuar financiando este tipo de proyectos que permiten conocer y evaluar las actuaciones que es necesario realizar en los monte de la Sierra, en concreto de otras 6.000 hectáreas (montes de Rodeno, Muela Mediana y Muela Mierla).

Si se cumplen las expectativas, el objetivo es terminar el año con una superficie ordenada cercana a las 24.000 hectáreas, lo que sin dudo supondrá un hito muy importante en un Sierra con una superficie arbolada cercana a las 120.000 hectáreas.

Tecnología LiDar

Como curiosidad importante baste destacar que la tecnología utilizada para la realización de los Proyectos de Ordenación se fundamenta en el análisis de imágenes laser mediante LiDar (acrónimo del inglés Light Detection and Ranging o Laser Imaging Detection and Ranging). 

Teruel cuenta con una empresa puntera a nivel nacional en su utilización Qilex; cuyo gerente, Ricardo Forcadell, explicaba que la utilización de esta tecnología permite abaratar los costes en la redacción de los proyectos de ordenación a unos niveles muy asumibles para cualquier propietario o gestor, entre 12 y 18 euros por hectárea.

Por otra parte, se ha instado a las entidades propietarias a solicitar la inclusión de estos montes ya ordenados en  ARACERT, la Entidad Aragonesa de Certificación Forestal. Esta solicitud y los costes de su mantenimiento son gratuitos para las entidades públicas ya que desde el Gobierno de Aragón se asumen los costes de su mantenimiento. Con esta inscripción se consigue que los productos que salgan del monte vayan con un marchamo de calidad que posibilita la apertura de otros mercados y canales de comercialización, precisamente uno de los objetivos de la Fundación en torno a los productos y servicios de la Sierra de Albarracín.