Más de 300 niños celebran el Día Forestal Mundial con actividades educativas organizadas el proyecto Quick Urban Forestation

Más de 300 niños celebraron con el Ayuntamiento de Valladolid y el proyecto europeo Quick Urban Forestation a través de una gran plantación y diversas actividades educativas el Día Forestal Mundial, que se celebra el 21 de marzo.

La cita tuvo lugar en la finca situada en el Soto de Medinilla, junto a la Ronda Norte de la capital vallisoletana, y en ella participaron escolares entre 11 y 12 años de los centros CEIP Alonso Berruguete, CEIP Tierno Galván, CEIP San Fernando y el Colegio Lestonnac, que plantaron árboles, asistieron a visitas guiadas y a una teatralización con contenidos ambientales y relacionados con los árboles. Poco antes, técnicos de este proyecto europeo habían acudido a los centros escolares a impartirles a los chavales una charla sobre el Quick Urban Forest, qué pretende y qué iban a ver en su visita a las parcelas experimentales.

Desde las 11 de la mañana hasta las 13 horas, los monitores y personal especializado explicaron las técnicas utilizadas y ayudaron a los escolares a realizar la plantación. Asimismo, personal técnico del proyecto se desplazó previamente a cada colegio, para impartir diferentes charlas didácticas sobre el proyecto y la importancia que tiene la restauración de zonas degradadas.

El Proyecto LIFE+ Quick Urban Forest (QUF) es una iniciativa europea que pretende demostrar que se pueden realizar plantaciones urbanas con especies autóctonas, sin necesidad de infraestructura de riego, utilizando técnicas, como el uso de retenedores y micorrizas, que promueven el crecimiento de las especies y su supervivencia. Su duración está prevista hasta mediados de este 2016. En el QUF colabora el Ayuntamiento de Valladolid y está cofinanciado y promovido por la Unión Europea a través de los fondos LIFE+, siendo socios del proyecto Cesefor y las empresas iClaves y SDL, Investigación y Divulgación del Medio Ambiente.

Las micorrizas son asociaciones que se producen bajo el suelo, entre determinados hongos y las raíces de los árboles. Entre ellos se produce una simbiosis beneficiosa para ambos. El hongo se nutre de hidratos de carbono del árbol y los árboles consiguen una mayor superficie de captación de agua y nutrientes con el micelio que se forma gracias al hongo. Los árboles también, gracias a las micorrizas, consiguen mayor resistencia a las enfermedades, al estrés hídrico y a la contaminación.

Los retenedores son hidrogeles que se aplican para la retención de agua y nutrientes en suelos, mejorando la gestión del agua y el crecimiento de las plantas, actuando como reservorio de agua y liberándola según las necesidades de las plantas. Reduce la frecuencia de riego hasta en un 50% y disminuye la necesidad de fertilizantes. Son ambientalmente seguros y biodegradables.

Por ello, una parte de la plantación se ha hecho con planta a la que se le ha añadido el retenedor y micorrizas para ver el efecto que tiene sobre su supervivencia y crecimiento.

Asimismo, también se han plantado plantas grandes en el paseo junto al río, probando los dos tratamientos (micorrizas y retenedor) y con dos tipos de tamaño de plantas (planta más pequeña y planta más grande).

Los resultados, hasta el momento, muestran mejores niveles de vigor en las plantas en las que se ha aplicado retenedor y técnicas de micorrización.

Los tratamientos consiguen aumentar la humedad media del suelo entre un 5 y un 12% y mejoran la supervivencia de las plantas entre un 40 y un 50% de media.