Optimismo ante los resultados sobre el estudio de impacto del uso del parasitoide de la avispilla del castaño

red estatal del castaño, plagas, control biológico, Cesefor,

La avispilla del castaño alcanza ya a casi todas las zonas productoras de castaña de la península ibérica y amenaza con destruir la economía de los productores y propietarios que conservan uno de los hábitats naturales más importantes y que atesoran mayor biodiversidad de Europa. La Red Estatal del Castaño (órgano que agrupa a los representantes del sector de la castañicultura de las regiones productoras de castaña más importantes de España) solicita la puesta en marcha urgente del plan de contingencia, tras conocer los resultados sobre el estudio de impacto del uso del parasitoide de la avispilla del castaño.

Esta semana se ha celebrado una reunión de la Red Estatal del Castaño con responsables del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación y del Ministerio para la Transición Ecológica, con objeto de conocer el resultado de los estudios que el Ministerio para la Transición Ecológica lleva realizando desde 2017 para la evaluación del impacto de la introducción en el medio natural del Torymus sinensis como organismo de control biológico sobre las poblaciones de la avispilla del castaño y las actividades realizadas durante el año 2018 para su control.

La avispilla del castaño, originaria de China, lleva presente en Europa desde 2002, año en el que fue declarado por primera vez en Italia, llegando a España en 2012, y propagándose en años sucesivos por el resto del territorio peninsular.

Este estudio ha sido motivado por la necesidad, preocupación y demanda del sector productor, a causa de la rápida, intensa y generalizada extensión de la plaga en las zonas productoras de castaña. La Red Estatal del Castaño lleva demandando y exigiendo, desde 2014, la urgencia de realizar las autorizaciones administrativas pertinentes para implementar medidas eficaces, inmediatas y de amplitud suficiente que minimicen los efectos lesivos provocados por esta especie invasora.

Desde el MAPA se ha informado que durante el año 2018 se han llevado a cabo más de 100 inspecciones específicas a viveros productores de planta y se han realizado más de 40.000 inspecciones de campo, sobre una superficie de 1.615 ha de castañares, en los que se han tomado 272 muestras de las cuales 265 han resultado positivas a la avispilla. En cuanto a las sueltas experimentales de Torymus sinensis, se han soltado más de 800.000 ejemplares durante el año 2018 en Andalucía, Asturias, Castilla y León y Galicia, siendo esta última región, la que más esfuerzo ha realizado con más de 700.000 ejemplares de Torymus sinensis liberados.

La autorización del uso del Torymus sinensis como organismo de control biológico

La Red Estatal del Castaño solicitó al MAPA la aprobación de un plan de contingencia (ya elaborado) y una estrategia urgente de erradicación y control de esta especie invasora de forma coordinada con las diferentes comunidades autónomas y con el sector, así como la inmediata ejecución de un programa de control biológico masivo, único método que se ha revelado eficaz hasta la fecha para el control de este insecto.

Sin embargo, el Ministerio había retrasado esta autorización hasta no disponer de las evidencias científicas necesarias sobre la inexistencia de riesgos de la posible afección del parasitoide a nuestro medio natural, y que demostrasen que la introducción del mismo,  no suponía un riesgo de hibridación y/o desplazamiento con otras especies del mismo género, y presentase parasitismo sobre otras especies gallícolas autóctonas, que comparten su mismo hábitat.

Los resultados presentados y transmitidos al sector, unidos a la ya presencia natural del parasitoide  en diversas áreas peninsulares, hacen inevitable la próxima autorización de su uso como agente de control biológico, si bien, su uso podrá seguir estando coordinado y supervisado por las autoridades responsables en materia de sanidad vegetal de las comunidades autónomas y del propio órgano ministerial, el cual se ha comprometido a realizar las gestiones necesarias, marcándose como plazo el mes de septiembre para su resolución.