Cesefor investiga en nuevos productos de base biológica en su nueva línea de prototipado de tablero aglomerado

Cesefor continúa aumentando su capacidad de investigación, innovación y transferencia en el sector de la madera con la incorporación de una línea de prototipado de tablero aglomerado, que se suma a la de prototipado de productos encolados de madera previamente instalada en su taller de 600 m2.

La línea ahora instalada incluye una astilladora con una criba de paso 10/12 mm, un molino de corte con tamices de 1 y 2 mm, una tamizadora analítica para el control y selección del tamaño de partícula, una mezcladora de palas y una prensa de platos calientes (500 x 500 mm, fuerza máxima de prensado 800 kN). Complementando a la línea, Cesefor dispone de todos los equipos necesarios para la evaluación de las propiedades del tablero de acuerdo a las normas de referencia.

Con el objetivo último de apoyar a las empresas del sector de la fabricación de tablero aglomerado, Cesefor concibe esta nueva línea como un espacio de emprendimiento y colaboración donde fomentar el I+D+i y mejorar el producto y su impacto ambiental.

La adquisición de la línea ha sido posible gracias al proyecto H2020 BeonNat, financiado por la iniciativa BBI-JU: Bio-based Industries Joint Undertaking (colaboración público-privada entre la Unión Europa y el Consorcio de Biondustrias) y a una subvención de la Consejería de Economía y Hacienda de Castilla y León del año 2020 dirigida al apoyo a la inversión para infraestructuras de investigación en los centros tecnológicos de Castilla y León.

Puesta a punto de la máquina e inicio de trabajos

Cesefor está actualmente desarrollando los primeros prototipos de tablero aglomerado para en breve empezar con los ensayos programados en el marco del proyecto BeonNat, que consistirán en la fabricación de tablero aglomerado a partir de especies arbóreas y arbustivas infrautilizadas y procedentes de tierras marginales, como la jara, el ciprés, el enebro o el olmo, con el objetivo de seleccionar las especies más prometedoras en función de sus requisitos ecológicos y su perfil químico para obtener nuevos productos de base biológica, así como validar nuevas cadenas de valor basadas en los bosques mediante procesos de producción optimizados.